Hay palabras que vinenen cargadas de recuerdos. Bizcochito es una de ellas. A algunos les suena a cocina de casera, a bandeja enfriándose sobre la encimera y a “no te lo comas caliente que te va a sentar mal”. A otros les conecta con referencias más actuales. Entre Jorge Manrique y Rosalía cabe casi todo. Un buen bizcochito entra siempre.
Pequeñito y con una miga muy tierna y húmeda. Dulce, pero con el contrapunto ácido del limón y te hace ir a por otro casi sin darte cuenta. El queso crema no destaca, pero, aporta jugosidad y una textura menos seca que la de una magdalena tradicional.
La receta es de Isabel Pérez, (Aliter Dulcia) autora de varios libros publicados por Col&Col. Su manera de entender la repostería es directa: ingredientes sencillos, técnica bien explicada y resultados que siempre funcionan. Sin fuegos artificiales. Solo equilibrio.

Ingredientes
- 3 huevos
- 200 g de azúcar
- 200 g de queso crema
- 100 g de leche
- 80 g de aceite de girasol
- La ralladura de 1 limón (sin parte blanca)
- 250 g de harina
- 5 g de levadura química
- 1 pizca de sal
ELABORACIÓN
- Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
- En un bol amplio, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté homogénea.
- Incorpora el queso crema y la leche, y mezcla hasta integrar por completo.
- Añade el aceite de girasol y la ralladura de limón.
- Incorpora la harina tamizada, la levadura y la sal, mezclando lo justo para evitar grumos sin sobretrabajar la masa.
- Reparte la masa en cápsulas individuales o en un molde para magdalenas, llenando hasta tres cuartas partes de su capacidad.
- Hornea durante unos 25 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
- Deja templar antes de desmoldar.



